Un amor casi terminal, consumista y obsesivo. Único y egoísta. Real ante mis ojos. Un holograma en tu mundo. Elemental y necesario. Mi suero y mi sangre. 365 días de cicatrices interminables por todo mi cuerpo. Me convertí en una escapista, en una perfecta espía, en una harpía y aprendí a decir que no a TODOS los hombres que no llevaban ni tu nombre ni tu ADN. Hoy, un año después soy diez veces más paciente, porque intenté esperarte incansablemente y me volví loca pero lo logré. Me dijiste que no y aprendí a irme con la cabeza gacha sin quejarme, ni hacer movimientos bruscos para no despertarte de ese sueño, para no molestarte ni interrumpirte. Tanto para nada, y hoy... un año después, más fuerte e independiente que nunca, con el ego en su lugar, con las alas fuertes... listas para salir a volar lejos de vos y de todo el mundo perfecto que me dediqué a construirte para que seas feliz. Mundo destruido con tus rechazos constantes que actuaron como rocas caídas del cielo que pinté a mano... Un año tardé en darme cuenta de que una persona así
no vale la pena.
1 cosmonauta s:
"Mi suero y mi sangre. 365 días de cicatrices interminables por todo mi cuerpo. Me convertí en una escapista, en una perfecta espía, en una harpía..." Son esas heridas que te transforman.
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