No eramos absolutamente nada más que dos personas en el universo, sabíamos que todos tenían diferentes miedos, pero nosotros dos temíamos exactamente a lo mismo: a ser abandonados. Por eso nos exentábamos de cualquier tipo de sentimiento, los sentíamos y los dejábamos precipitados en ese mismo lugar, en cualquier espacio, porque sujetábamos un miedo existencial... miedo a sentir y luego sufrir por cometer errores. El tiempo pasa y las palabras ajenas a nuestras mentes no son escuchadas por mí misma. No me importa que me digan que me privo de muchas cosas por evitar sentir con tanto vigor. No me importa. No quiero sentir. Cuento la historia de aquel año en que una persona me dejó en coma, y por eso temo en cuantías insospechables, cantidades excepcionales y no es solo él, es una infancia, es un pasado, es una indefinida y desmedida suma de personas que no valoraron todo lo que alguna vez sentí, hoy no me importa no sentir nada.

2 cosmonauta s:
Es el fucking miedo que nos limita, nos corroe y nos atormenta, lo hizo y siempre lo va a hacer.
Privarse de sentir, es quizá, cometer el error mas grande en esta vida. Me parece que hay que despojar ese pensamiento de que las personas, o incluso uno mismo, es único, en cierto modo sí, cada uno por si mismo es un mundo diferente, pero no dejamos de ser personas que tienen la misma capacidad de sentir y expresarse, algunos lo harán mejor o peor, o siguiendo sus determinados estilos (por ahí se talla ese unicicidad, no sé si se dice así, jajaja!). A lo que voy es que muchas cosas tienen menos importancia de la que nosotros le otorgamos, es mas desperdiciamos mucha de nuestra energía en darle poder a cosas o situaciones tan comunes, hacemos de nuestro dolor y el duelo como algo sagrado y que no tiene remedio ni vuelta atrás, es así? Todas las personas de este mundo tienen la capacidad de sentir, pensar, actuar, etc. Nadie es mas que nadie por lo tanto formamos parte de una norma. Tenemos que bajar un poco, ser mas terrestres, tantear el piso con los pies y ver un poco las cosas con menos nubes en la cabeza. Tampoco tener una actitud de "no me importa nada, ni nadie", valorar lo vivido y sentido, pero no irse a los extremos. Sufrí, lloré, tuve un duelo, listo, ya está, ahora a vivir y seguir para adelante que seguro la vida me tiene mas desafíos, hasta por ahí, mas intensos que los que pasé. Sería un despropósito si dejo pasar todo eso que tengo por delante.
Siempre me deja pensando usted, hasta la sensación de que todo lo que le escribo puede servirle tanto a usted como a mi, jajaja!
Siempre le vuelco mi punto de vista con mucho respeto, usted es dueña de su vida, y digamos que estoy un poco lejos de sus vivencias, porque no tengo el privilegio de conocerla.
Le mando un beso enorme y le deseo lo mejor, como siempre.
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